Si eres de los que alguna vez se han reído con las extravagancias de Britney Spears, sus curiosas coreografías o incluso sus reivindicaciones marxistas durante la pandemia, después de leer este texto quizá cambies de opinión. Una publicación en Instagram basada en una información de Brandon Hase pretende arrojar luz sobre el movimiento #FreeBritney y sobre el drama que, según ellos, vive la estrella pop, incapacitada para gastar su propio dinero… y para hacer casi cualquier otra cosa.

En una sucesión de imágenes se nos recuerda primero sus inicios en Broadway y Disney y cómo desde un principio se la controló al máximo y se la trató como un producto, obligándola incluso a cambiar su voz porque se parecía demasiado a la de Christina Aguilera.

Pese a haber generado cientos de millones de dólares durante los últimos doce años, la cantante no puede hacer estas cosas sin permiso paterno: conducir un coche, ir a dar un paseo, casarse, tener hijos, gastar su propio dinero, saber en qué se gasta su propio dinero, ver a sus hijos, controlar su carrera, hablar de su tutela en público y muchísimas cosas más que ponen de relieve, según los impulsores de #FreeBritney, la triste realidad en la que se encuentra.

Este movimiento, que cuenta con el apoyo de la propia madre de la artista, se pregunta cómo es posible que alguien con una supuesta salud mental tan maltrecha se las ha apañado en los últimos años para publicar cuatro discos, tener una residencia de cuatro años en Las Vegas o ser jurado de ‘Factor X’. También recuerdan que en enero de 2019 fue ingresada tres meses en una clínica por salir a por una hamburguesa con su novio sin permiso.

Según el autor del texto, Britney Spears –que en su jaula dorada sigue subiendo vídeos a sus redes sociales porque, según él, es lo único que le permiten hacer– paga 1,1 millones de dólares en gastos por esa tutela, incluyendo el sueldo de 100.000 dólares de su padre. Y ella tan solo recibe una paga de 1.500 dólares a la semana. Por eso pide que se la proteja y que la gente no se burle de ella: «Solo quiere ver a sus hijos, hacer la música que le gusta y salir a tomar un café en su coche». Esta es la publicación original completa:

Aproximan que ha ganado 130 millones de dólares al año. De lo cual no puede tocar nada. Así los fans creen que la custodia sirve para explotar a la cantante, mientras no se le permite hacer nada fuera de lo gestionado por su padre. Tampoco puede contratar ni despedir a nadie de su equipo. No tiene voz en ningún aspecto profesional, ni personal.

Cambio de voz / Otra parte de #FreeBritney es que los fans tienen videos para creer que nunca le han permitido a Britney cantar con su verdadero tono de voz. Se cree que tiene una voz mucho más grave, pero que los productores y la disquera pensaron que ese tono de voz de niña sería más icónico y representativo para hacer una marca.

Desde que su padre tomó las riendas de su vida, Britney Spears ha sacado cuatro discos, ha lanzado perfumes, ha realizado giras, una residencia en Las Vegas y hasta ha sido colaboradora de Factor X. No obstante, la justicia considera que no puede decidir sobre lo que hace con el dinero que gana.

Famosos como Miley Cyrus o Chiara Ferragni han mostrado su apoyo público para que Britney Spears pase a ser una mujer independiente y dueña de su vida ahora que ya está recuperada de sus problemas de salud mental.

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