Regularmente los buenos líderes saben cómo controlar su temperamento. Sin embargo, no todos son una perita en dulce, muchas veces nos encontramos con jefes malhumorados o enojados que dificultan la buen relación y las actividades laborales.

En ocasiones, los gerentes o supervisores que recién entran a una empresa, un hospital o cualquier otra organización llegan creyéndose los dueños del mundo. También, hay gerentes que son molestos desde que tienes memoria.

Los jefes molestos tienden a esparcir su autoridad por todo el trabajo imprudentemente. 

Aquí algunas sugerencias para superar en tu vida laboral a estos ambiciosos y molestos jefes:

1. Trata de determinar por qué tu jefe te parece molesto. Hay muchas razones posibles, pero no caigas en la trampa de pensar que tu jefe es molesto porque te pide que hagas tu trabajo al nivel que lo espera. Las características reales de un jefe molesto incluyen sentimientos de tu parte que consideran que el ámbito laboral se volvió insoportable, alterado, no agradable y quizá temeroso debido a las acciones de tu jefe, combinadas con la realidad de que tiene cierta personalidad o respuestas no deseables al interactuar con el personal. 

2. Reconoce las acciones de un jefe molesto. Además de determinar cómo se comporta tu jefe con el personal y saber cómo te hace sentir eso, puede ser útil detectar ciertas acciones inaceptables que los jefes molestos realizan de manera regular. 

3. Mantén los ataques hacia a ti por separado de tu autoestima. Entiende que aunque pueda parecer lo contrario, este comportamiento no es un ataque personal contra ti como trabajador o como persona. Muy a menudo, los gerentes intentan explorar un punto de gerencia a un nivel superior intentando ser “vistos” haciendo lo correcto, enfocando su energía hacia arriba sin importarle el personal. 

4. El jefe puede venir por la oficina, el departamento, etc. en busca de errores para descalificar o desacreditar a quien considere una posible amenaza. Es vital que no te lo tomes personal y lo consideres tal como es: la inferioridad de tu jefe intentando camuflarse como una falsa confianza al usar al personal como una herramienta para cubrir su propia incompetencia. Cuando intentas ver la situación de esta manera, haces lo que se conoce como «replanteo» para reducir el daño que te produce su accionar.

5. Baja tus expectativas sobre tu jefe y concéntrate en lo bueno de tu trabajo. Si tu sabes que tu trabajo es impecable, sigue así, y esfuérzate aún más, no permitas que te intimide y sólo concéntrate en tu trabajo.

6. Sé un empleado modelo. Familiarízate con los protocolos del trabajo y comprende los principios detrás de lo que haces. En otras palabras, prepárate para ofrecer una explicación plausible si eres interrogado por tu jefe. Esto también proporciona una excusa apropiada para evitar que te enoje más.

7. Demuestra tu experiencia sin arrogancia. De una manera sutil, supera a tu jefe molesto con tu conocimiento evidente. Trata de destacar tu experiencia y de disuadir a tu jefe para que te anime más. Si tu experiencia es clara y muy respetada, por lo general un jefe molesto se echa hacia atrás, ya que encontrarte un problema menor lo puede hacer parecer estúpido si es incapaz de seguir el ritmo de tus puntos de vista. No seas arrogante, sino muestra confianza y una conducta profesional a la hora de presentar tus puntos de vista.

8. Mantén una distancia profesional y limita el contacto con tu jefe. Estar muy familiarizado con los gerentes que demuestran una clara falta de liderazgo es la receta perfecta para crear un desastre, que incluso puede perjudicar tu camino.

9. Mantén cualquier confrontación de forma constructiva. Aférrate a los hechos y a lo que sabes, y no ataques ni critiques a tu jefe.

10. Aprende a relajarte en presencia de tu jefe molesto. Estar nervioso o intimidado sólo te convertirá en un blanco fácil en el trabajo, y a menudo, terminarás siendo su bolsa de boxeo mental. Mantener la calma es una forma de controlar la situación en sí y una forma eficaz si lo puedes lograr.

11. No seas presa de chismes ni peleas con nadie en el lugar de trabajo. En algunas ocasiones, un jefe molesto puede intentar extorsionar informes negativos de ti en otros. A pesar de ser decepcionante, si las personas saben que rumoreas sobre ellos, ellos le darán un informe negativo sobre ti cuando tu jefe a tus espaldas. Esto genera una información filtrada que se vuelve más distorsionada a medida que se transmite de persona en persona, lo que crea una mala impresión que puede dañar tu reputación profesional. Evita ser una víctima de este comportamiento destructivo al no desacreditar a tus colegas.

12. Encuentra zonas intermedias. Busca un lugar donde tú y tus colegas puedan ir a relajarse del jefe. Liberen sus frustraciones y apóyense el uno al otro.

13. Encuentra otro empleo apropiado si la situación se vuelve insoportable en el ambiente laboral. La primera opción puede ser otras posiciones en la misma empresa, si hay alguna disponible, como un traslado lateral a otro departamento. Aunque, tienes que ser prudente sobre tu jefe y los sentimientos hacia él, ya que las personas no se impresionan por un posible empleado nuevo que protesta contra su jefe anterior.

El mejor consejos es «cree en tus propias capacidades. No dudes de tu propia confianza».

 

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