En la prehistoria, los hombres vivían en cuevas. Hoy, la mayor parte de nuestro tiempo, estamos en el lugar en donde trabajamos. Pero antes de que los arqueólogos del futuro se pregunten qué hacíamos tanto tiempo ahí, optamos por darnos otras oportunidades, permitiéndonos salir de la caverna moderna y hacer: trabajo remoto.

¿Cuándo empezamos a pensar en Home Office? El trabajo remoto no apareció hace 15 años. En realidad, esta dinámica lleva al menos 1.4 millones de años. Por esa época, el Homo Ergaster, que vivió en el sudeste de África, organizó sus jornadas y herramientas para cazar cerca de sus asentamientos. Para 1560, se abre la galería Uffizi en Florencia y se denomina como la primera oficina corporativa. Luego vino la Revolución Industrial, que a pesar de representar un cambio en la forma de pensar y hacer negocios, mantuvo varios oficios desarrollados desde casa.

La tendencia global del Home Office

Pero en ese contexto fue en el que el físico Jack Nilles trabajaba (remotamente, desde su casa, por cierto) en un sistema de comunicación para la NASA, mismo que bautizó como “Telecomunicación”. Proponía que trabajar desde casa tendría grandes beneficios, como liberar vialidades o aprovechar recursos no renovables: desde la energía, hasta el tiempo. Es a Nilles a quien se le acredita formalmente ser el padre del Home Office. ¡Gracias Jack!

En los años 80, varias empresas hicieron pruebas para valorar los ahorros y beneficios de esta modalidad laboral, pero fue apenas en el 2010 donde más del 59% de trabajadores remotos lograron figurar en la nómina de empresas. Desde sus inicios, en el año 1984, el matrimonio que fundó Cisco, siempre se interesó por promover liderazgo y confianza en su equipo de trabajo, fomentando prácticas que benefician las relaciones laborales y la productividad de las tareas. La naturaleza de Cisco siempre estuvo marcada por la innovación de sus propuestas para sus colaboradores a través del trabajo remoto, la colaboración, el crecimiento constante y la seguridad laboral.

En este contexto y desde hace más de 25 años, Cisco es uno de los pioneros en ofrecer, implementar, investigar y mejorar el trabajo remoto de forma constante y hacia el futuro, marcando tendencias también en este aspecto. ¿Qué ganas al desarrollar un plan estructurado de trabajo remoto? No es casualidad que la historia de la civilización tenga desde sus inicios una cercanía con formas de trabajo remoto.

Y es que los principales beneficios del mismo pueden listarse de la siguiente manera:

– Ahorros económicos para la empresa

– Aumenta la calidad del trabajo, al mejorar la calidad de vida del trabajador

– Mayor productividad de los empleados al ahorrar tiempos de traslado

– Incrementos tangibles en la productividad

– Ayuda al impacto ambiental

¿Cómo saber si mi empresa está preparada para el trabajo remoto y cómo tomar esta decisión? Para tener una decisión informada, balanceada y libre de riesgos, hagamos un ejercicio rápido para ver si tu empresa podría hacer Home Office mañana.

¿Consideras que algunas actividades de tu trabajo podrían hacerse a distancia?

¿Crees que tienes una excelente comunicación con tu equipo?

¿Tu empresa podría implementar un plan integral de adopción de trabajo remoto?

¿Crees que tus empleados pueden adaptarse a teleconferencias y sistemas de colaboración a distancia?

¿La tecnología en tu empresa posibilita el trabajo a distancia?

Resultados: Cuenta el número de respuestas a las que respondiste afirmativamente.

De 1 a 2

Probablemente no sea el mejor momento para considerar esta opción, aunque vale la pena revisar con mucho más detalle las variables en tu oficina para hacer una consideración más específica.

De 2 a 3

Tu empresa está lista para dar el paso al trabajo remoto, como los grandes jugadores en todas las industrias, sólo es cuestión de aceitar algunos detalles.

De 4 a 5

¡Felicidades! Tu empresa es moderna y tiene las aptitudes y actitudes idóneas para trabajar remotamente.

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