Los médicos deportivos alemanes Rüdiger Reer y Herbert Löllgen advirtieron que el home office, que realiza actualmente buena parte de la población europea debido a la crisis del coronavirus, puede provocar un aumento de mortalidad por falta de ejercicio.

En una entrevista con el diario «Frankfurter Allgemeine Zeitung» los dos médicos señalan que, si no se hace algo en contra, habrá daños colaterales procedentes del aumento del consumo de alcohol y de la escasez de movimiento.

Reer, director del departamento de medicina deportiva de la Universidad de Hamburgo (norte de Alemania) y secretario general de la Federación de Médicos Deportivos Alemanes (DGSP) dice que la falta de movimiento no tiene sólo repercusiones individuales sino altos costos para el sistema sanitario.

El médico sostiene que actualmente un 53 por ciento de la población alemana tiene sobrepeso y que el porcentaje aumentará como efecto secundario de la actual crisis.