Compañero Godín, no dejes que tus sentimientos se apoderen de ti en la oficina y te hagan pasar vergüenzas delante de tus compañeros de trabajo. Te decimos qué hacer y cómo para que la vida en la oficina siga sin problemas.

Mezclar el amor y el trabajo no es recomendable, dicen. Sobre todo, si las cosas no funcionan y quedas algo destrozada, pero sin ninguna intención de que tus colegas te vean llorando o discutiendo con tu, ahora, ex.

Pero terminar con un colega “no tiene por qué convertirse en una novela de Televisa”, sabemos que no es un matrimonio, pero el principio es el mismo, en el caso de que se tenga una relación con un colega, en un mismo sitio laboral, y compartiendo mucho más que la fotocopiadora, es importante tener una conversación en la que se aclare cuáles serán los pasos a seguir en el caso de terminar la relación.

Vale la pena tener un acuerdo, para así evitar escenas embarazosas delante de los colegas o la posterior desesperación por encontrar un nuevo trabajo. Reordena tus zonas de movimiento: Terminar con un colega y topártelo en la cafetería, camino al baño, en la hora de almuerzo, no ayudará a mantenerte firme ni digna. Por ello proponemos fijarse dónde y cuándo es más probable encontrarse con el ex y hacer un cambio de hábitos, por lo menos, mientras aún te encuentres con inseguridades. De este modo, si ves que él sale a almorzar a las 14, anda antes o después, y evita el paseo por ese pasillo en el que sabes que lo verás. La idea es evitar un momento de crisis en público.

Pide refuerzos: Ponte en el peor de los escenarios. Acabas de terminar y tienes una reunión de trabajo, a eso de las 11 de la mañana, en la que seguramente deberás hablar asuntos importantes y de manera coherente. Pero basta que te acerques a la sala de reunión, para ver que solo queda una silla vacía y a su lado, tu ex sentado esperando que comience el asunto.

¿Qué posibilidades hay de que se te trabe la lengua y, quién sabe, quedes hasta afónica de los nervios, pasando no solo una vergüenza ante tus colegas, sino que peor, frente a él? Muchas.

Que no te pase. Asegúrate de ir a las reuniones acompañada por dos personas que se puedan sentar perfectamente a un lado y a otro, para mantenerte a salvo. Fija tu mirada en un objetivo, que no sea tu ex, claro. Y si tienes que hablar, solo depende de ti y de tu valentía.

Imagínate que tu jefe te está mirando: No sé ustedes, pero cuando sé que los jefes están mirando, me aseguro de tener mi mejor comportamiento, de este modo, podría funcionarte la táctica para evitar que las emociones se apoderen de ti donde no tienen que salir a flote, es imaginar que constantemente tu jefe está mirando cada movimiento que hace. Esto permite mantener la compostura y estar digna hasta que pase la tormenta.

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