El paro cardiaco súbito es cuando el corazón deja de latir repentinamente; lo cual ocurre normalmente sin advertencia. Si no se trata de inmediato, puede provocar la muerte súbita cardiaca, lo que resulta en alrededor de 350 mil muertes anuales en Estados Unidos. Se sabe que el sexo puede desencadenar eventos cardiacos no fatales como infarto de miocardio, pero ¿es la actividad sexual un desencadenante potencial de eventos repentinos de paro cardiaco en la población?

Aquí te contamos los hallazgos de un equipo de cardiólogos.

Un pequeño porcentaje de eventos repentinos de paro cardiaco —SCA, por sus siglas en inglés— están relacionados con la actividad sexual, pero las tasas de supervivencia en esos casos son también bajas, según una carta de investigación publicada en Journal of the American College of Cardiology.

No obstante, a pesar de que dichos eventos de SCA relacionados con la actividad sexual fueron presenciados por un compañero, sólo les realizaron la reanimación cardiopulmonar (RCP) en un tercio de los casos.

Los investigadores analizaron la base de datos ‘Oregon Sudden Unespected Death Study’ (Oregon SUDS) entre 2002 y 2015 para descubrir la frecuencia con la que se produjeron SCA durante o una hora después de la actividad sexual en mayores de 18 años.

En total, los investigadores identificaron 4 mil 557 SCA durante el periodo de estudio de 13 años. De éstos, el 0.7% estaba vinculado a la actividad sexual, y sólo un tercio de ellos recibió reanimación cardiovascular por parte de quienes lo presenciaron.

«Este hallazgo resalta la importancia de educar al público sobre la importancia de la RCP por parte de los testigos para tratar el SCA, independientemente de la circunstancia», afirma el autor principal del estudio, Sumeet Chugh, director asociado del Instituto del Corazón Cedars-Sinai.

Entre las limitaciones del estudio, los autores apuntan la información desconocida sobre la frecuencia de la actividad sexual, por lo que no se pudo determinar el riesgo relativo en comparación con el reposo y la actividad física.

En general, los investigadores encontraron una carga relativamente baja de SCA en relación con la actividad sexual. La mayoría de los casos fueron hombres con antecedentes de enfermedad cardiovascular, además de que algunos casos de SCA tras la actividad sexual también pueden involucrar medicamentos, estimulantes y consumo de alcohol.

Fuente.

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