Primero que nada, debes saber que un fondo de emergencia es un ahorro que apartas para cubrir las necesidades de dinero que surgen de imprevisto, esas cosas inesperadas que pueden llegar a ser muy costosas. Algunos ejemplos de emergencias para las que puede servir un fondo de emergencias son:

El desempleo

Emergencias médicas y enfermedades crónicas

Reparaciones necesarias e inesperadas del coche o de la casa

Un fondo de emergencia te da seguridad y previene la inestabilidad financiera pues cuentas con un ahorro que puedes usar en caso de que se presenten gastos inesperados sin necesidad de endeudarte con préstamos costosos o tarjetas de crédito. Y, claro, si estás preparado puedes afrontar con mayor confianza los obstáculos que se te presenten sin que tu tranquilidad y bienestar personal se vean amenazados.

Cuánto dinero debe haber en tu fondo de emergencia

Depende principalmente de la estabilidad de tus gastos e ingresos, si éstos son inestables ya sea porque eres trabajador independiente, te pagan por comisión, trabajas por temporada, o bien, hay enfermedades crónicas en tu familia cuyo tratamiento puede ser costoso, entonces lo ideal es que tengas un fondo de emergencia más grande.

La mayoría de los expertos recomiendan que tu fondo de emergencias cubra de 3 a 6 meses de tus gastos básicos, por ejemplo:

Renta o hipoteca de la casa

Alimentos y despensa

Servicios de salud y medicamentos

Servicios básicos del hogar

Pago de pólizas de seguro

Transporte

Pago de deudas ya adquiridas

Gastos personales

Al presupuestar el monto ideal de tu fondo de emergencia no es necesario considerar aquellos gastos que puedes recortar sin mayor problema durante una situación problemática como el desempleo. Ejemplos de estos gastos son el entretenimiento, las comidas fuera de casa o las vacaciones.

Cómo empezar el fondo de emergencia / Un fondo de emergencia no se construye de un día para otro y si no te es posible ahorrar mucho no te preocupes, empieza con poco, eso es mejor que nada. Lo importante es que seas disciplinado y aunque ahorres cantidades pequeñas lo hagas de forma periódica y constante.

Si el ahorro no es un hábito con el que ya cuentas tendrás que hacerlo, pero con estos sencillos consejos puedes lograrlo sin sufrir en el proceso:

Decide una cantidad semanal, quincenal o mensual y apégate a ella. La forma más sencilla de asegurar que ahorres antes de que se te acabe el dinero es programar las transferencias de tu cuenta de cheques a tu cuenta de ahorro para que se realicen automáticamente cada día que te pagan por la cantidad que hayas decidido.

Ahorra el cambio, guarda las monedas y billetes chicos que vayas recibiendo y mándalos a tu fondo de emergencia.

Vacía tu cuenta de cheques cada vez que termine el periodo de pago, por ejemplo, si te pagan quincenalmente y al final de la quincena quedó dinero en tu cuenta transfiérelo al fondo de emergencia antes de gastarlo.

Si por el contrario al final de la quincena no queda nada en tu cuenta entonces puedes evaluar si hay gastos que puedas recortar para construir tu fondo de emergencia más rápidamente.

Genera ingresos extra para hacer crecer el ahorro, puede ser con un segundo trabajo o vendiendo cosas que tienes en casa y ya no usas por ejemplo.

Leer: Cómo Ahorrar en Tiempos de Crisis

Dónde guardar el dinero del fondo de emergencia / Ya que este dinero será usado en caso de una emergencia debes guardarlo en un lugar de rápido acceso para que puedas disponer de él fácilmente, como una cuenta independiente exclusiva para el fondo de emergencia o una cuenta de inversiones en la que puedas disponer de tu dinero en cualquier momento.

Aunque el objetivo es que el dinero sea accesible evita tenerlo demasiado a la mano para que no caigas en la tentación de gastarlo en cualquier cosa.

¡Recuerda que el fondo de emergencia es para emergencias!

No caigas en la tentación de gastar este dinero a menos que sea una emergencia real, por ejemplo, algo que afecte tu salud o tu posibilidad de ganar dinero. Puedes decidir si la situación que se presentó es una emergencia preguntándote si es inesperada, necesaria y urgente, si es así no te sientas culpable por usar tus ahorros pero recuerda reponer tu fondo de emergencia una vez que hayas salido del apuro.