¿No quieren respetar la cuarentena y se creen muy muy como para salir a la calle nomás por que sí? Bueno pues el punto es que la población se quede en casa durante la crisis sanitaria y salga sólo para lo imprescindible. A partir de personas que no han entendido por las buenas, autoridades en el mundo ya han impuesto multas y hasta concretado arrestos. Sin embargo, un país insular acaba de llevar a otro nivel los castigos dirigidos a sus pobladores desobedientes. En Indonesia, una funcionaria local decretó que aquellos que violen la cuarentena serán encerrados temporalmente en edificaciones con fama de ser casas embrujadas.

La medida fue implementada en la regencia de Sragen, ubicada en la parte oriental de la provincia de Java Central. La jefa de dicha división administrativa, Kusdinar Untung Yuni Sukowati, anunció que «la idea es que si hay una casa vacía o una casa embrujada en un un pueblo, hay que aislar ahí a los infractores» (vía Milenio).

Según se reporta, la principal causa de dicha penalización se halla en los indonesios foráneos que llegan a la región y no respetan las dos semanas de aislamiento exigidas, previo a deambular por las calles. A las autoridades de cada población se les encomendó localizar construcciones abandonadas, prestas a la superstición, y habilitarlas para resguardar ahí a los escarmentados.

Acorde a Milenio, ya son cinco personas en Indonesia quienes han caído en las garras de estas casas embrujadas para sobrellevar una cuarentena de quince días. Al parecer, ningún fantasma ha sido divisado todavía.

Si en América se hubiera adoptado una medida similar, quizá el actor Josh Brolin habría sido uno de los individuos canalizados a una casona de fantasmas. Y en México no faltan los infractores realmente descarados. Hace poco supimos del youtuber que, aún sabiéndose infectado por coronavirus, violó la cuarentena para grabarse en vídeo.